12-01-2010 15:00

Opinion

El camino es el diálogo
por Hernán Traverso
Lic. en Ciencias de la Comunicación, Opinión Pública y Publicidad (UBA).


 

Cada año que comienza genera cambios en los medios de comunicación. Nuestro deseo es que todas las personas que trabajan (trabajamos) en medios de comunicación asuman (asumamos) un compromiso serio para promover una cultura de respeto, diálogo y amistad.
En nuestro caso, el avance tecnológico no debe ser tomado a la ligera, sino que debe ser utilizado con criterio y responsabilidad, ya que, gracias a las nuevas tecnologías, se han abierto caminos para el diálogo entre personas de diversos países, culturas y religiones.
Entonces, diálogo y comunicación son dos conceptos que van de la mano. Dialogar es comunicarse, el emisor pone en común un tema con el receptor, y es, a partir de esa relación entre ambas partes, que se produce el diálogo.
Hasta hace muy poco tiempo, los medios de comunicación eran considerados como canales de información, es decir, no existía (o estaba mucho más limitada) la instancia de diálogo. Los diarios tradicionales, por ejemplo, publican notas sin la posibilidad de entablar un diálogo efectivo con el lector (incluyen las secciones “Carta de lectores”, pero no son extensivas a todas las secciones, o a todas las notas).
Actualmente, con la revolución tecnológica, con la llegada del concepto Web 2.0, el lector ha cobrado un papel preponderante en el circuito comunicacional.
En los medios digitales, el receptor (destinatario) abandona la instancia pasiva y tiene la posibilidad de opinar (dialogar) con la instancia emisora. En otras palabras, las nuevas tecnologías permiten una mejor implementación de esa puesta en común del mensaje entre ambas partes (emisor-receptor).
El viejo dicho “hablando se entiende la gente” continúa, hoy en día, más vigente que nunca. Dialogando uno conoce al otro, lo entiende. La falta de diálogo no sólo genera incomunicación, sino que, además, provoca intolerancia.
Para ser mejores seres humanos, debemos dialogar, compartir nuestras ideas, nuestras dudas, nuestros miedos. En contacto con el otro, nos daremos cuenta de que no estamos solos, también nos daremos cuenta de que todos somos iguales.
Están dadas las condiciones, está la tecnología, así que dialoguemos: hablemos, pero también escuchemos lo que el otro tiene para decir.