Recreo-
Días pasados no visitó nuevamente el historiador
Carlos Alberto Acuña, autor del Libro “Genealogía
Familias Acuña-Salas”, que centra básicamente
su investigación a la zona de Ancasti, sin escatimar
esfuerzos en los lazos históricos con otras importantes
zonas de la región y el país.
Con motivo de la entrega del Anexo III de su
Libro, Carlos Alberto Acuña, reflexiona bajo el Título
“260ª Aniversario de la Fundación de Ancasti:
un desconocimiento histórico provoca un agravio al Primer
Mandatario Provincial” y así lo detalla con sus
páginas 15, 16, 17, 18 y 19.
Lo que transcribimos a continuación es
parte del contenido que el historiador escribe sobre el Acto
llevado a cabo el año pasado, el 24 de Setiembre, precedido
de una semana de festejos en la Villa de Ancasti, festejando
la supuesta “Fundación del Pueblo”.
Dice: “Bajo los auspicios
de la Intendencia de Ancasti se organizó un Programa
de Actos, realizados entre el 16 y el 24 de setiembre de 2008,
que entre los eventos destacados se pudo indicar un homenaje
al hijo dilecto de la localidad, el Ex Presidente de la Nación
Dr. Ramón s. Castillo y la presencia de S.E. el Gobernador
(Brizuela Del Moral), el último día de festejos,
quien saludó al público asistente con motivo de
la supuesta celebración cívica. Así lo
atestiguan las invitaciones cursadas por las autoridades organizadoras,
que repiten en sus textos la remanida frase “260º
Aniversario Fundación Villa de Ancasti”.
Sigue el autor: “Resulta
harto significativo que dichos festejos NO SEAN AVALADOS por
la realidad histórica, ni que previamente no se hayan
tomado los recaudos de consultas técnicas, si tomamos
en cuenta que las autoridades involucradas cuentan con asesores
de cultura y protocolo y ceremonial, pero que desconozcan que
en Ancasti NO HUBO TAL FUNDACIÓN, al clásico estilo
español, ni que se conozca que haya un ACTA FUNDACIONAL.
Menos aún que se hayan cumplido celosamente las condiciones
impuestas por la tradición y por la realeza peninsular,
proclive al despliege de normas específicas…”
y describe claramente el acto fundacional español.
Es historiador insiste que “la Villa de
Ancasti es un poblamiento inorgánico al margen de las
reglamentaciones” que puede llegar a tener 420 años,
“lejanos a los 260 de la celebración municipal,
sujeta a graves objeciones…”.
“Otro importante tema para aclarar ante
tan lamentable error histórico - dice el autor-
lo constituye la supuesta fecha de la fundación
el 24-09-1748 o sean 260 años, que coinciden casi con
la construcción y habilitación de la Parroquia
de Ancasti (foto), el más importante edificio de la localidad,
que la cobija como mayor símbolo espiritual católico.
Sin duda alguna, se extrapola sin sentido una celebración
religiosa con otra cívica, que NO SE CONCRETÓ
NUNCA, NI ANTES, NI DESPUÉS. Sobre el hecho en sí
se estima que este podría haber ocurrido hacia 1590…”.
Carlos Alberto Acuña, comenta en su Libro
“Genealogías…” Anexo III que “Resulta
increíble que se manipule graciosamente un tema que debe
ser manejado por especialistas, a quienes al parecer NO SE CONSULTÓ,
por suponerse las autoridades ¿superiores o intocables?
Y como si esto fuera poco que se haga entrar en un juego perverso
a la primera autoridad del Estado (Provincial), carente de buenos
asesores y enredado en una burocracia asaz inútil, que
se debe descalificar sin medias tintas”.
“Dicha burocracia fue incapaz de advertir
y sugerir que el Programa incluía un grueso error y una
trampa. También resulta increíble que una Intendencia
dinámica se vea perjudicada ante un descuido, con derivaciones
imprescindibles y un costo político sin conocer sus eventuales
resultados…”.
Termina, en la primera parte diciendo “Por
lo relatado no significa explicación, ni compensación
de tema: cada una tiene los carriles propios y diferentes, aún
cuando puedan influir en las decisiones políticas futuras,
pero extremando las previsiones con celo y responsabilidad para
evitar la repetición de una hecho lamentables y harto
conflictivo para los dos gobiernos que PROTAGONIZARON UNA VERGÜENZA
PÚBLICA. Se trata de un tema de gran ponderación
que no puede desconocerse, ni puede tomarse con liviandad, pues
supone nada más y nada menos que el respeto a nuestra
tradición y a nuestra historia, como valores insoslayables
que deben cuidar los gobiernos y la civilidad”.
Sin lugar a duda el Gobierno Municipal de Ancasti
tiene la palabra.